Entiendo lo que sientes
La maternidad es una etapa de inmenso amor, pero también puede ser un remolino de agotamiento y auto-abandono. Muchas veces, la culpa nos persigue cuando pensamos en nosotras mismas, y la identidad que teníamos antes parece difuminarse entre pañales y responsabilidades.
Esa sensación de vivir en piloto automático, sin un rumbo claro más allá de las tareas diarias, es real. Pero no tiene por qué ser tu constante. Hay una mujer plena y renovada esperando que vuelvas a conectar con ella.